viernes, 6 de noviembre de 2015

El oráculo de los cuentos de hadas


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Poco importa que se nazca en el corral de los patos, siempre que uno salga de un huevo de cisne. 

Andersen, El patito feo 

  Mapa del oráculo
 y cómo utilizarlo 

 Este oráculo está formado por 50 cartas y se basa en 10 cuentos, cada cuento está relacionado con un color. Al principio hay una introducción, continúa con los resúmenes de los cuentos, las cartas y las tiradas que se pueden aplicar. En los resúmenes se habla de las distintas versiones para tener una idea global y se comenta algo de su simbolismo. Lo más importante es la parte que explica las cartas, la más larga del libro. En ella se va contando, una por una, su significado tanto individualmente como en el conjunto de una tirada. Para echar las cartas no se necesita una formación previa o conocer el uso de otros oráculos como el tarot o las runas, ni ninguna destreza especial. El uso de este oráculo es muy sencillo. Son cartas muy intuitivas y se pueden utilizar con facilidad. Cada carta lleva tres leyendas por lo que es fácil enlazar el significado. Tampoco se necesita recordar o haber leído el cuento al que se refiere la carta ya que hay un resumen de cada cuento, aunque el conocimiento de la fuente siempre ayudará más a la intuición. Se puede aplicar cualquier tirada del tarot, tanto las que están expuestas al final del libro como cualquier otra. El simbolismo de los cuentos es muy poderoso y pertenece al patrimonio universal. Por eso, aunque en algún momento salga una tirada que creemos disparatada, hay que pararse a meditar sobre las cartas. 



  Los mensajes ocultos de los cuentos de hadas
Cocrear el universo 

 La palabra crea, por lo menos eso pensaban nuestros antepasados. Según el Génesis, al principio fue verbo y del verbo creó Dios el mundo. Ese concepto sagrado y creativo de la palabra se ha ido perdiendo con el tiempo. Pero su carácter ritual ha quedado escondido en muchos mensajes de los cuentos de hadas. Por eso en muchos de ellos encontramos maldiciones, hechizos, bendiciones, invocaciones o conjuros. Según la mentalidad mágica todo lo que existe en el Universo desde la vida hasta los dioses no son más que diferentes aspectos de una misma realidad. La magia es el deseo del ser humano de transformar el mundo. Un mago o una bruja pueden cambiar una parcela reducida de la realidad y repercute en todo el Universo. Esta capacidad de crear, o más bien de cocrear, se trasladaba a las leyendas y los cuentos de hadas. El destino fatal del héroe o heroína puede ser cambiado con voluntad, con buenos sentimientos, con la ayuda de criaturas que practican la magia blanca y con rituales. 

  El mensaje mágico 

 Los cuentos de hadas son tan violentos que al principio estaban destinados solo a los adultos. Servían para que los oyentes comenzaran a conocer la vida de oídas. Servían para trazar caminos vitales en el subconsciente de nuestros antepasados. De la misma manera que hoy en día un niño o una niña se identifica con un superhéroe de cómic o de película, anteriormente un adulto veía reflejado su ciclo vital en los pasos que daba el héroe o heroína de la historia. Las dificultades por las que pasaban los protagonistas preparaban a los oyentes para las distintas adversidades que se podrían encontrar en la vida. Garbancito es el niño enano que suple su carencia física con su inteligencia; Piel de asno, una niña bellísima, tiene que escapar de su casa porque su padre se quiere casar con ella; el Gato con botas desde la miseria más absoluta sabe crear prosperidad para su amo… Y así muchos otros cuentos más. Ese ingrediente espiritual de los cuentos se ha diluido en una sociedad más moderna y tecnológica que desconfía de los procesos vitales y solo confía en lo que se puede comprobar. 

Esos modelos han sido cambiados por los héroes de pantalla, a veces mucho menos sabios y más nocivos. Muchas de estas historias proceden de la época en la que aún no existía la escritura y es probable que fueran más numerosas las narradoras que los narradores. Nuestros antepasados les atribuían tanto poder que siempre tenían que ser narradas al lado de un elemento purificador. Para contarlas se reunían alrededor del fuego o del agua y tenía que hacerse por la noche, nunca durante el día. Había maldiciones si estas historias se contaban durante el día: el narrador podría morir, enfermar o incluso podrían caer sobre él objetos desde el cielo. Se narraba transmitiendo fielmente la historia. No se podía cambiar nada puesto que era mágica. Por eso se contaban con fidelidad hasta los detalles y así se transmitía de generación en generación. Había que pronunciar además unas frases para entrar en la historia, como por ejemplo érase una vez, érase que se era; y otras para cerrarla como vivieron felices y comieron perdices, o colorín colorado este cuento se ha acabado. Estas frases eran umbrales que introducían a nuestros antepasados en la obra y en sus momentos mágicos y que la cerraban cuando se terminaba. Contar y escuchar la historia no era solo un divertimento, era un ritual que introducía a los oyentes en el mundo sobrenatural y por tanto en un estado alterado de conciencia. Por eso estas frases existen en todos los cuentos de todas las culturas.

Muchos de estos cuentos proceden de rituales de las sociedades antiguas que servían para probar si el púber o la púber estaban preparados para la vida y para el matrimonio. Eran ritos iniciáticos, hoy en día algunas tribus aún los conservan. Por ejemplo, en algunas se adiestra al púber para unas pruebas. Cuando el chamán considera que está preparado, le ofrece unas armas mágicas: escudo y flechas, lanza o cualquier otra herramienta necesaria. Luego tiene que adentrarse en la selva solo y sobrevivir varios días, a veces incluso es perseguido por los de su propia tribu. Si pasa con éxito estas pruebas, el púber vuelve a la tribu y ya está preparado para tomar esposa. Por esta razón, la mayoría de los cuentos acaban en boda. El chamán está representado en la historia por un personaje mágico: la bruja, el mago, el enano… Las armas mágicas son las que ayudan al héroe o heroína: un saco de prosperidad, unas tijeras que fabrican solas la ropa, una capa con la que el héroe se vuelve invisible… La boda simboliza la preparación para el matrimonio. Pero también es la integración de la parte masculina y femenina en una persona, la madurez después de haber pasado por los rituales. Cuando un príncipe rescata a una princesa, la persona está rescatando e integrando su parte femenina, el ánima. Y lo mismo ocurre cuando una heroína rescata a su marido o a su amado, es el encuentro con su animus o parte masculina. Los cuentos son comunes a todas las culturas y se extendieron por todo el mundo. Por ejemplo, se piensa que Cenicienta es de origen chino. Cenicienta es muy bella y uno de los atributos de su belleza es el tamaño diminuto de sus pies, símbolo de belleza en la China clásica. 

Y no solo tienen un valor mágico y simbólico, son documentos de las costumbres de la época. Cuando en una de estas narraciones un genio castiga a un humano por cortar un árbol, generalmente estamos hablando de desbroce. Toda gruta llena de tesoros, como en el caso de Aladino y la lámpara maravillosa, hace referencia a las cámaras funerarias. Los cuentos en los que aparece el fuego, cuando el ogro o la ogresa caen en un horno (como la bruja de Hansel y Gretel) hacen referencia a la forja y alquimia. La muerte de la madre es un hecho muy frecuente en los cuentos de hadas. Hasta el siglo XX muchísimas mujeres morían en el parto. Los niños se quedaban huérfanos con mucha rapidez. En el mundo rural el padre se apresuraba a casarse de nuevo casi por necesidad y los niños del primer matrimonio se quedaban a cargo de la nueva esposa. Los finales de estos cuentos suelen ser terribles. En la actualidad los finales han sido edulcorados para la mentalidad de los niños. Pero en las versiones originales Caperucita muere devorada por el lobo según Perrault (aunque no en la versión de los hermanos Grimm); los pájaros se comen los ojos de las hermanastras de la Cenicienta y leamos lo que le ocurre a la madrastra de Blancanieves: Al entrar reconoció a Blancanieves y la angustia y el espanto que le produjo el descubrimiento la dejaron clavada al piso sin poder moverse. Pero ya habían puesto zapatos de hierro sobre carbones encendidos y luego los colocaron delante de ella con tenazas. Se obligó a la bruja a entrar en esos zapatos incandescentes y a bailar hasta que le llegara la muerte. Las leyendas no tenían un autor definido, eran fruto de la tradición oral. Con el tiempo aparecieron los recopiladores, que recogieron las leyendas para ponerlas por escrito como Giambattista Basile autor del Pentamerón. Más tarde, alrededor de los siglos XVIII y XIX, surgieron otras versiones como las de Charles Perrault, Jacob Grimm y Wilhem Grimm o Jeanne-Marie Leprince de Beaumont. Los hermanos Grimm, como buenos alemanes, fueron recopilando las distintas leyendas con sus versiones. Perrault les puso más imaginación. El único cuento de autor que se ha incluido en este oráculo es el de El Patito feo, de Andersen, aunque ya ha pasado a formar parte de la tradición de cuentacuento. 

  Los cuentos de hadas y la mitología 


Algo que hay que aclarar sobre los cuentos de hadas es que se llaman así pero en la mayoría, aunque aparezcan seres mágicos, no aparecen hadas. No existen las hadas ni en Los músicos de Bremen, ni en Blancanieves y los siete enanitos, ni en El Sastrecillo valiente ni en la mayoría de los cuentos. Otra de las grandes cuestiones de estas historias es si proceden o no de la mitología. La mayoría de los críticos se inclinan a favor del sí. Por ejemplo, el mito de Psique y Eros tiene la estructura que un cuento de hadas. Blancanieves tiene relación con el mito de Edipo. Edipo fue escrito por Sófocles pero está basado en la leyenda anterior. El relato mítico y los cuentos de hadas tienen en común que trata sobre un encuentro entre los humanos y los seres sobrenaturales (dioses, genios, hadas…). A pesar de ello hay diferencias entre mitos y cuentos. Los cuentos infantiles son optimistas mientras que los mitos son pesimistas. Los primeros están protagonizados por personajes sencillos, muchos de ellos de origen humilde, y tratan de mostrar cómo tienen que moldear la realidad y ponerla de su parte. Les ocurren desgracias que le pueden pasar a cualquier persona, y el premio es vivir felices el resto de sus vidas. En los cuentos de hadas aún quedan vestigios de su origen ritual y aparecen los seres mágicos: hadas, brujas, brujos, enanos con magia… El mito nos cuenta las aventuras de un héroe, un ser casi sobrenatural. Su premio suele ser la inmortalidad, como es el caso de Psique, Hércules o Ariadna. En la mitología los héroes tienen nombre, son hijos de reyes o de dioses. En el cuento el héroe o heroína no siempre proceden de clase alta. Blancanieves y Piel de asno son princesas, pero Hansel y Gretel son niños abandonados en el bosque porque sus padres no tienen con qué alimentarlos; Caperucita es una niña que le va a llevar comida a su abuelita; y el amo del Gato con botas es el hijo de un molinero que está en una situación paupérrima. No tienen nombre, les llaman Cenicienta porque estaba al lado de las cenizas; Caperucita roja porque tiene una caperuza de ese color; el Gato con botas porque calza unas botas o Sastrecillo valiente porque ese es su oficio. Todos los cuentos suelen partir de la pérdida de un paraíso. De repente el mundo donde viven se hace inseguro y caótico y tienen que emprender la aventura. Son historias de iniciación que obligan al héroe o heroína a superarse. 

¿Son sexistas los cuentos de hadas? 

 Dicen que los cuentos de hadas son sexistas y que reducen la dignidad de la mujer. Ellas son pasivas y los príncipes activos. De esa manera a los niños se les inculca luchar por lo que quieren y a las niñas se les inculca someterse, no hacer nada por salir de la opresión y simplemente esperar porque, gracias a su belleza física, la heroína atraerá a un príncipe que le resuelva todos sus problemas y se case con ella. Nada más lejos de eso. Con simple vistazo al Pentamerón. El cuento de los cuentos nos encontramos a heroínas activas que tienen que emprender la huida para alejarse de un peligro o del deshonor, o que empiezan la lucha para conseguir lo que quieren. Eso lo vemos en La osa en el que una joven tiene que huir porque su padre se quiere casar con ella. Son heroínas muy dinámicas que no se conforman con llevar una vida de opresión y muchas veces los que ejercen esa opresión son figuras masculinas: los hermanos, el padre, un ogro… La recompensa siempre es casarse con un príncipe o recuperar al príncipe con el que se habían casado y, por una serie de malentendidos, lo habían perdido. El hecho de que acaben en boda la mayoría de los cuentos es, como ya se ha dicho antes, porque estos proceden de ritos de iniciación, en los que el adolescente o la adolescente se sometían a una serie de pruebas. Ellos, los protagonistas masculinos, también se casan con princesas y con esto se salvan de la pobreza y mejoran sus vidas. De hecho, hay muchos cuentos en los que el protagonista es pobre, y después de una serie de aventuras y de ser maltratado por el rey o alguna figura de autoridad se casa con una princesa. En el Pentamerón tenemos varios ejemplos como Cagliuso, e incluso hay cuentos más famosos recopilados por otros autores como Juan Sin miedo, El gato con botas o El sastrecillo valiente. En todos ellos el protagonista es de origen humilde y al final sus virtudes son reconocidas y premiadas con una boda principesca. Quizá ha sido la forma de propagar los cuentos lo que ha influido en dar una visión sexista. Por un lado se han fomentado y divulgado más aquellos cuentos o aquellas versiones en los que la protagonista femenina es de origen humilde, cae en peligro y acaba salvándose por la boda con un príncipe. Siempre se harán más ediciones de La Cenicienta y de Blancanieves que del Sastrecillo valiente y de Juan sin miedo. Otro ha sido que los recopiladores al fin y al cabo eran hombres de su época. Y cuando estos cuentos se pusieron por escrito, la mujer no era más que una posesión patriarcal. Los hermanos Grimm intentaron siempre dar una visión objetiva. Perrault escribía en parte condicionado ya que las historias iban a ser leídos por el rey de Francia y toda su corte. Por eso, Cenicienta, que es una heroína bastante activa, se convierte en una protagonista pasiva y que acepta la humillación sin rebelarse. O Caperucita no puede renacer de sus propios errores y muere devorada por el lobo. Por otro lado también ha influido la visión de las películas de Walt Disney. Por ejemplo, en la versión original los enanitos son pulquérrimos y tienen la casa ordenada y aseada. Pero en la película necesitan una mujer en casa, un toque femenino. Cuando entra Blancanieves a una casa en la que no hay nadie en ese momento y no sabe quiénes son sus dueños, lo primero que hace es ponerse a limpiar y sacudir el polvo mientras los pajaritos la ayudan y ella canta alegremente. ¿Cómo puede interpretar esa escena una niña? La Bella Durmiente es una excepción. La princesa cae dormida y un príncipe la despertará con un beso. Pero es un cuento excepcional ya que el protagonismo no son las aventuras sino la pasividad. De hecho no la salva cualquier príncipe. Ella tiene que tener su proceso interno, su período de incubación para adaptarse al mundo. Hay príncipes que intentan despertarla antes de los cien años, pero estos sucumben y mueren. Se puede decir que es el tiempo quien tiene la fuerza y no un príncipe activo.

  Resumen y simbolismo de los cuentos 


 Los cuentos de hadas tienen un significado simbólico. Por ejemplo en Los tres cerditos las tres casas representan la evolución de la humanidad: la choza, la casa de madera y la de ladrillo; en La Bella y la Bestia la protagonista tiene que aprender a aceptar a su bestia interior y Caperucita Roja tiene que aprender a tener cuidado de los lobos de los salones. Son historias contadas en forma muy sencilla que esconden un gran simbolismo. El simbolismo tiene una gran fuerza en nuestro subconsciente. Por eso con este oráculo he querido utilizar esta riqueza cultura. Toda la sabiduría que ha llegado a lo largo de tanto tiempo hasta la actualidad puede ser utilizada como una guía para nuestra vida. Este oráculo se ha concentrado en las versiones originales. A continuación aparece el resumen de cada cuento, la versión que se va a seguir en el oráculo para facilitar la lectura de las cartas. Aunque siempre es interesante conocer otras versiones de los cuentos.

  1—El gato con botas. La astucia y la creación de la prosperidad El gato con botas es un uno de los cuentos más curiosos porque en el fondo subyace una falta de ética por parte del protagonista. Mientras que la mayoría de los cuentos de hadas hablan de la ley del karma, los buenos reciben su premio y los malos su castigo, el gato con botas triunfa usurpando las tierras a un mago y amenazando a unos campesinos.


El oráculo de los cuentos de hadas, Patricia Sánchez-Cutillas

domingo, 1 de noviembre de 2015

Taller de escritura: Do you like to write?

¿Te gusta escribir y quieres aprender o repasar tu inglés? Pues aquí tienes este libro, Do you like to write?, una traducción excelente de Eduardo Salgado.


Do you like to write?
Author: 
Patricia Sanchez-Cutillas 

 We are all artists 

 Ideas abound. You could go and search for them on the other side of the ocean, but they could be in the wardrobe of your home. And, the same as ideas, talent is in every person. Everyone has some talent. Whether it develops or not, that is another matter. Talent is useful to do paintings, write books, create enterprise, decorate homes, make your own clothes… The only thing that has to be done is that you explore yourself; to find out which is the most appropriate field. The theory that God has given the gift of art to only a few has already been ousted by psychologists. We all have the seed of creativity within us, hoping to place it in the adequate continent so that it starts to grow. The only difference between a famous writer and a person who would like to be one is ones own image. A famous person believes in himself and has prepared himself for a long time. Whomever is not yet one, he or she has the vague dream that if he or she were born again, he or she would be a writer, a sculptor, or whatever it might be, but inside, he or she is ashamed of his or her own ambitions. By choosing this book you are betting on a more ample horizon for your world and everything that you do for yourself will always echo favourably in your life. I urge you to explore yourself, never be ashamed of your artistic ambitions, bet on yourself and become surprised by the abilities that you discover, don't have limits. Greetings,


 Patricia Sanchez-Cutillas


 CHAPTER I 

How to put spirit into your characters. To build characters is the job of artisans. To put a spirit in them is the job of artists. Your characters should be credible, they should make the reader forget that they don't exist, they should make them forget that the scene is created through words; which are mere symbols written on paper. Without them fiction does not exist. In your literary universe you have to be conscience of who is acting, how the character talks, what its favourite colours are and why, how is its physical aspect, its wishes, fears and obsessions, which of its feelings is more developed, how its house or room is decorated, which places it visits and with what type of people it relates to. Although these details do not appear in the narrative, the author has to know them. If a female character goes to a first date dressed with a red dress, it has one meaning, if she goes in pink, that has another meaning. If in a scene one takes out a plastic lighter instead of a golden one, this gives you one type of information. If you drink a coke instead of a fanta or a juice, you are giving out information about the character. How do you build them? How do you give birth to a character? It is simple. You probably think that not one can occur to you. But along your life you have known many people. Your memory has assimilated much information, different psychologies, tastes and actions. Within your memory nothing is wiped out. You might find it hard to access your data bank. But all that is known remains within you. Within our interior we have a great potential that we can use. Our intuition and intellectual potential, very efficient elements to give life and plausibility to fiction creatures. You can create them in several ways. One of them is to focus on someone near you. Read this comment by E.M. Forster: We all like to pretend that we do not use real persons, but we do that really. I have used some from my family. Miss Bartlett was my aunt Emily; all the family read the book, but no one realized. Uncle Willie turned into Mrs Failing… As this author says you can take someone from real life. But remember that, the story on paper and set will have suffered an evolution, it will end up having its own life and it will disassociate itself from the original person. And, to create good characters do not make the mistake of thinking that you need to travel or know many people at this moment. The bus drive on the bus that you get on every day, the people at the office or the baker are just as good. You could also take another option, not only for your life, but also for the writing. If there is a part of you that you like to hide or it bothers you, a side of you that you like to hide, bring it out, turn it into a character and you will free yourself from its tyranny. If a part of you feels envy, take advantage of that, give it a creative outlet; change it into an envious character. All that you have inside of you, you can use it to write with, not only your good side but also your dark side. Cook it. What counts is that chemistry, the way of combining the ingredients, the interest that the hands who mixes it puts in it. Another option is to take the character from History. To put a historic character into a novel might be interesting. For this you would have to do research and imagine the different situations that your creature could live. You would have to respect historical events, fill in and colour the missing bits of his emotion and daily life. Remember what Ernesto Sabato wrote in The write and his ghosts: If it is true that the characters of a novel come from the creator´s own heart, no one can create a bigger character than himself, and if he takes it from history, he will bring it down to his own level. Theatre and narrative are full of Cleopatras and Napoleons who are no higher than their culprits. On the other hand, modest beings are brought up to the height of their great creators. It is probable that Laura and Beatrice may have been trivial women; but we will no longer know, as the ones we know were raised to the summit of Petrarca and Dante. The poet does with his women which, on the humble scale, all lovers do with the loved one. There are many other ways of creating characters. One of them consists in inventing them without worrying if you are unconsciously inspired on someone who you know or if it's a part of yourself. Trust that our hands have wisdom and don't stop writing. We sometimes start to write without having a clear idea what our character is made of and while we go deeper into the narrative we also deepen in its true personality. We will know him more the more we become close to our character. When we already know it - as if we had had more than a coffee together - we will be able to get rid of our first writings where his personality dithered. There are many ways of creating characters. You have to know which one is useful to you. In a novel where there's a lot of people, it's impossible not to mix several methods. Clarin in La Regenta created so many characters that he used psycho-zoology in some of them, in other words; to create a character with the character of an animal. Arreola also uses this method, and the character of an animal make us understand the soul of some human beings. Showing instead of manifesting Once you have that defined you don't have to explain to us how it is, but rather show its way of being by its actions: by what he says, how he says it, by his little choices or by his gestures. In a narrative nothing is wasted and everything has a reason. Describing a scene where everyone are sitting around a round table has one meaning, and if they are all sitting around a rectangular table, this has another meaning. In a rectangular table there are presidential places; on the extremes, which mark hierarchies. The two extremes will have more importance, which wont have a window or door behind them. If you describe, not a classic work meeting, but rather a family scene, the psychological importance will be on the characters that are dominated by the characters. A round table creates an atmosphere of informality and calmness. Every person has the same vital space. In the King Arthur legends the knights sat at a round table to give everyone the same order of importance. However, to have someone as in the case of the king, with a higher status than the others, and this unwittingly created a hierarchy and the knights who sat near to Author were conferred more power. If you create a family scene around a round table, but on it there is a someone who had a fixed place and it is placed in front of the television or has some type of advantage, there will be an order of importance according to how the people sit. The most advantageous place will be for the member of the family who has more power. When you put the dolphin characters to work, you do not need - for the narrative - to explain what they are like. That would weaken the narrative. It may be that the reader doesn't realize it in a rational manner, but we all have a great intuitive capacity. If you put a person there who isn't powerful, and he just about has a plot or character strength by presiding the table; the reader won't know why but unless there's a reason for the argument, the narrative won't be credible. Square tables are good for scenes where there are card games or table games, as they all start with an equality of conditions. And if you want to place the story in an office, remember that the higher up the boss´s seat is, the more desire the boss will have to intimidate his employees. With this you will show us that the cult of personality of bosses is practised in a company. In the film The great dictator there is a great scene in which Mussolini and Hitler compete on who should have the highest chair. Image for both dictators are very important. Gestures, small actions, hesitations, insecurities, and initiatives also give your fictional creatures, soul. Allan Pease in Language of the body tells us that there is a series of non-written norms that we westerners faithfully respect. For example, in public transport full of people, this tells us: 1. It´s not correct to talk to everyone, not even to someone you know. 2. You must avoid looking at people. 3. You must keep a “poker face”, completely inexpressive. 4. If one has a newspaper of book at hand, you will pretend to be buried in reading. 5. The more people there are in that place, you must move less. 6. In lifts (elevators) you must look at the panel which indicates the numbers of the floors. This study corresponds to the western world. Behaviour will vary according to the country where its history develops. In your story someone could break the silence in the lift. In this way, you could show an optimist who is waiting a response to his comment; or an altruist who wishes to ingratiate himself with the human genre; or someone who is not timid and likes to make himself shown: or someone who was nervous and needed to talk. And if you want to show that he's very nervous, instead of saying it, he could have a laughter attack in front of disapproving looks by the rest of users. What name can you give your characters? A name's important. It's the mask or business card that he will have in all of its history. There are no rules over choosing them, only what they suggest to you. Fashion in women´s names might be more fleeting than the names of men. The fashion of female names is more influenced by names of princesses, actresses and beautiful people in general. If your character is called Antonia, it's not the same to call it with its whole name or to call it Toni. The same thing will happen with Francisca when you call it Paqui. Francisca or Antonia are strong names, maybe a little old depending on the area where they live. Toni and Paqui would correspond to women who want to sweeten or even hide their names, women who do not like what they are called or who prefer vanity rather than personality. A male adult character, who has taken his father's name and they still call him with a diminutive name (let's say Tommy, Dicky or Little Harry) without it being a problem for him, will still carry on psychologically being a son. Or maybe the name Peter Pan. It could also be that his friends call him by his name and his family by the diminutive name. This could be interpreted as a wish by his families that he does not grow up. In Fortunata and Jacinta, by Benito Perez Galdos, Juanito Santa Cruz is a young man spoilt by life and by his mother. Being from a wealthy family he put his studies aside so that he can enjoy himself. He doesn't care about the pain he causes Fortunata and Jacinta while he carries on enjoying himself. In respect to surnames, it's not the same to be called Gutierrez, Fernandez or Sanchez rather than Balenciaga, Moliner de la Fuente or Alvencejillo. It's not the same to be called Estelles in Valencia (where the surname is common) than Estelles in Extremadura. In Valencia there are many, but in Extremadura it would be a less common name. In one of his works, Vazquez Montalban creates a female character that is lesbian and who he calls Marta and with surname Miguel. There are names after professions; Carpintero (carpenter), Pastor (shepherd), Zapatero (shoemaker), that come from ancestors who did those jobs. There are also place-names like Francisco Madrid or Maria Jose Granada. And other names who tell us subtly part of the drama. For example, in the Regent, the Clarin (bugle), the donjuan (lover-boy) of the TV soap is called Alvaro Mesias. At one moment of the story, the Regent sees him as a person whose love is going to save her from her critical boredom. Although, in the end, he provokes the fall of the Regent. When you put a name to a character it's better to do it in your own language. Many novel writers have the tendency to put English names or foreign environments influenced by cinema or television. Unless the character is foreign, you have to put them in your own language; or unless you want to locate your story particular environments where you will tend to give names to children with anglicized names and even write them in a Spanish fashion; Yonatan, Yenifer… What happens when we imagine a character and we do not know what to call it? Then put in a temporary name. Let the narrative advance and, when the character is more outlined, you will find a name and a surname. A good source for inspiration for names can be the mundane telephone guidebook. You can obtain many ideas not only for names but also, in the case of the Yellow Pages, for professions. You can see lists of surnames on the Internet. Reality usually is above fiction. Artistic election The artistic election is for you to have a good time, not to suffer. This is a practical exercise that serves you to project what you have assimilated in each theme. When you do this, remember that within you there lives a creator and a critic. While you are writing, the creator's voice has to be stronger than the critic's so that he doesn't block you. 1st.—Announce some five or six rules about the people in a determined situation have to behave. It could be in a bank queue, at the bus or in any other situation that you might invent. 2nd.—Read this example: An indecisive character: Who says: Listen, maybe tomorrow if I decide I´ll go by there. Who does: Goes out of his house, walks two paces and stops. Later comes back and puts the key in the door, and turns around to go again. Who thinks: Since I am late going to the dinner maybe I should buy a bottle of wine, but maybe I will loose time if I do that. That has the name: Cecilio Solis. Now you should answer these four questions; what does he say, what does he do, what does he think and what name does this character have: 1º—Unsure. 2º—Obsessive. 3º—A show-off. 4º—Imaginative. Also invent what type of work he has or what he does for a living.