jueves, 14 de junio de 2018

miércoles, 4 de abril de 2018

Mi relato La diosa de Romualdo

Aquí tenéis un cuento mío que fue publicado hace unos añitos por la Junta de Andalucía. A ver si adivináis el final



LA DIOSA DE ROMUALDO



Me gusta ser la diosa de Romualdo. Hace ya diez años que vivimos juntos. Apareció un día en mi puerta por casualidad. No trajo nada consigo, ninguna señal de su anterior pasado, ningún nombre, dirección u objeto. Aún así, supe desde el principio que no era un cualquiera sino que, simplemente, la vida no se había comportado con él. Me hechizaron sus ojos azabaches, el aplomo melancólico de su mirada y la mansedumbre errada de su figura. Y le abrí la puerta para dejarlo entrar.
A pesar de su abandono, por su delicadeza al acercarse a mí, al apretar su cuerpo contra el mío, deduje que ya había vivido con otra mujer. Sin embargo, nunca dio muestras de echarla de menos. No sé qué habría pasado pero yo sabía que en su corazón no había ninguna nostalgia hacia mi predecesora.
Y esa total ausencia del ayer me hacía sentir como si solo hubiera existido yo, como si el hecho de haberle abierto la puerta fuera el de inculcarle vida para empezar a ser.
Por eso me fastidió tanto la intromisión de Rosana. Parecía que iba a poner en peligro mi condición de diosa, aunque, como más tarde me di cuenta, no hizo sino afianzarla.
Era la pelirroja del bajo. No sé qué tenía que, aunque no valía nada, se los llevaba a todos detrás. Para mí que era por su manera de menearse. Alguna vez mientras Romualdo y yo esperábamos al ascensor, llegaban Hilario y ella de dar una vuelta. Hilario siempre me pareció muy agradable y nos saludábamos intercambiando pequeños chismes de la vecindad. No nos dábamos cuenta de que, mientras tanto, los otros dos estaban embelesados. Cuando por fin Hilario se decidía a subir las escaleras hasta su rellano, Rosana lo seguía, y Romualdo se la comía con la mirada, casi jadeando. Y es que lo sabía hacer muy bien, la muy perra. Subía con mucha lentitud y esmero. Cada vez que se posaba sobre un escalón, inclinaba la cadera levemente hacia dentro, provocando una suave ondulación en la nalga, y un calambre en los ojos de Romualdo que lo hacía respirar aún más fuerte. Así, iba subiendo peldaño a peldaño y el otro se hubiera lanzado si no fuera por que yo estaba delante. Cuando llegaba al rellano, aprovechaba que Hilario estaba metiendo la llave en la cerradura para girar su cuello con suavidad hacia nosotros, con mucha lentitud, para darle tiempo a que apreciara el brillo de su pelo rojizo y las ondas que se formaban al moverse. Lo miraba un momento con fijación, con una especie de atrevimiento tímido, para seducirlo con esa mezcla de desprotegida fatalidad diluida en sus ojos infantiles, que tanto gusta a los que son tan sensibles como mi Romualdo. Y cuando íbamos subiendo en el ascensor, notaba yo que una nube de nostalgia lo circundaba, como si estuviera sopesando en su interior si valdría más la pena ser libre que ser leal.
Por esos pequeños encuentros me di cuenta que a Romualdo le gustaba mucho Rosana. En cuanto podía se pasaba horas y horas en el balcón, mirando como ella tomaba el sol unos pisos más abajo. Por supuesto, se sabía observada, pero tenía la suficiente picardía para hacerse la ignorante. Le gustaba dejarse mirar, paladear sentirse añorada y, supongo, vivir esa sensación platónica que la convertía casi en reina.
Y es que en realidad Romualdo tenía algo de ingenuo con el género femenino. Parecía estar dotado de una gran experiencia, pero había en él cierta candidez que lo hacía manejable, y que cualquier malintencionada podría advertir con facilidad. Por eso me repateaba un poco la Rosana. Con su estilo de muñeca frágil de puticlub, me lo había engatusado de la manera más desgarrada.
A partir de entonces apenas comía ni le gustaba estar a mi lado. Buscaba la soledad y se pasaba las tardes en el balcón con la cabeza inclinada hacia abajo, mirando cómo coqueteaba en el parque con otros. Yo no entendía cómo Hilario no la tenía más en cintura, o si estaba al tanto de sus correrías, porque ella acababa siempre desapareciendo detrás de los matorrales con alguno. Y mi Romualdo se quedaba en el balcón casi llorando. Observaba con pesadumbre la puerta de la calle y luego a mí, sin ningún odio, aceptando su destino contradictorio.

Comprendí que esa situación no se podía prolongar durante mucho tiempo. Yo debía de ser más flexible. Aunque se me rompiera el alma por no verlo en casa, debía aceptar su naturaleza y, si quería mantenerlo a mi lado, dejarle un margen de libertad. Al fin y al cabo conmigo tendría comida y cobijo. Siempre volvería a mi lado. Yo era su diosa, poseedora de su destino, y ninguna golfa callejera me iba a derrocar. Dejarse llevar por sus instintos lo haría volver a mí, incluso más dócil.
Una tarde que estaba mirando hacia el parque lo llamé. Le abrí la puerta sin decir nada. Sostuvimos un momento las miradas aunque él enseguida bajó la suya. Lo había entendido. Cruzó la puerta con lentitud, volviéndose para saber si lo iba a llamar en el último momento. No lo hice. Él bajó con solemnidad las escaleras, aunque yo sé que el último tramo lo hizo corriendo.
Me daba igual que estuviera con Rosana. Ella lo haría sufrir antes de entregarse a él. Pero aún así aquella misma noche volvería.
Y lo hizo. Cansado, con la respiración entrecortada y, me cuesta decirlo, feliz. Yo hice como si no notara ningún cambio en su vida. Sin apenas hablarle, le puse la cena que amorosamente había hecho para él. Esas eran mis armas. Ya que no le podía despertar grandes pasiones, lo ganaría por los pequeños detalles de la vida cotidiana. Siempre tendría su comida a punto, sin recibir a cambio ninguna queja ni ningún sermón. Y además, eso me encumbraba aún más. Yo era su diosa, por lo tanto, estaba muy por encima de esas pasiones suyas.
Lo de Rosana le duró poco. Todo el frenesí se convirtió en comodidad. Ella le despertó el deseo de conocer la vida. Y a pesar de que esto le favoreció en un principio, luego se le volvió en contra. El fiel amante dejó de serlo, de suspirar durante horas desde el balcón, y ella se convirtió en la vecina con un culo soberbio y siempre accesible.
Hasta cierto punto me alegré. Ya era hora de que se le bajaran los humos a esa perra, simulacro de nena de gánster de los cincuenta. Pero, como contrapartida, alguna noche se las pasaba fuera de casa. Incluso a veces desaparecía durante tres o cuatro días. Empecé a dudar si yo realmente era su diosa. Me hizo pasar momentos muy angustiosos. ¿Le habría pasado algo? ¿Aparecería en la puerta de cualquier otra de la misma manera que había aparecido en la mía? Sobre todo este último pensamiento me torturaba.
Afortunadamente siempre volvía cansado y cabizbajo. Yo le reñía y lloraba y él escuchaba silenciosamente, indicándome que lo sentía mucho, pero que aún así lo volvería a hacer. Al final todo quedaba en un susto, unas cuantas lágrimas y la consabida reconciliación y, al día siguiente, salíamos otra vez juntos a pasear.

Ahora ya es viejo. Han pasado los años de zozobra de su juventud. Apenas mira a las hembras. Ha perdido todo el interés por ellas y lo único que parece preocuparle es la comida. Como si hubiera cambiado una pasión por otra. Eso le ha hecho aumentar de peso. Pero yo lo prefiero así, es más hogareño. Por supuesto, le siguen gustando los paseos, en especial el de la última hora de la tarde porque es el más largo. Atravesamos el parque juntos y cuando llegamos a la arboleda, él me trae algún palo asequible para llevar en su boca y yo se lo lanzo bien lejos. En cuanto lo vuelve a coger, viene hacia mí, hacia su diosa y me lo entrega como ofrenda, ladrando feliz, para que vuelva otra vez a lanzarlo.

Patricia Sánchez-Cutillas

http://www.talleresdeescrituracreativa.es
patricia@talleresdeescrituracreativa.es

domingo, 17 de diciembre de 2017

Acertijo literario diciembre 2017


Os pongo un acertijo literario. ¿Quién es este personaje? La solución está al final de la página

Es todo un maestro del marketing.
Aunque es un animal habla muy bien.
Sus botas son la envidia de toda la comarca.
Convirtió a un hombre muy pobre en el yerno del rey.
Es astuto.
Se inventó un título nobiliario.
—Tiene muy buenos modales.

(Creado por Patricia Sanchez-Cutillas)

LA NOVELA LA ISLA DE LA NADA
Os presento otra de mis novelas, La isla de la nada: Licinio y Samala tienen que investigar una muerte a través de un diario de sueños. Su autora ha muerto en extrañas circunstancias unos años antes. Los detectives tendrán que explorar el subconsciente de la víctima para saber qué ha ocurrido. Mientras tanto irán conociendo a gente de su entorno y de su familia, y descubrirán que el recuerdo de la víctima sigue influyendo y afectando a todos, como la energía de una estrella muerta que desaparece, pero cuyos rayos se siguen viendo en el vacío del universo. La novela está basada en el juego de la oca, un juego esotérico y espiritual que representa la ruta del Camino de Santiago. Cada sueño es el equivalente a una casilla con una oca, de forma que los detectives van avanzando en su investigación hasta que llegan al final, al jardín de las ocas. Pero el encuentro con la verdad les deja desasosegados, y ellos mismos reconocen que se han convertido en personas diferentes, que la investigación, el contacto con los sueños y con la parte más primitiva del ser humano ha sido para ellos un proceso alquímico sin camino de retorno. La isla de la nada es una novela que renueva la forma de escribir suspense, que nos ofrece los paisajes del mundo de los sueños como una llave no solo para entender el alma humana sino como una herramienta de la vida práctica y real.
Solución: El gato con botas.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Lo que las paredes cuentan






Hola,
Me es grato comunicarte que mi relato Lo que las paredes cuentan, ha quedado finalista en el III Premio de Literatura Erótica Válgame Dios. En estas fotos aparezco con la ganadora y las otras finalistas en la fiesta de entrega de premios. La editoria lo ha publicado con el seudónimo Las ménades. En la próxima edición ya sale mi nombre. El libro se llama El pequeño Courbet y otros cuentos.


viernes, 23 de junio de 2017


Hola,
Os pongo unas líneas de la traducción al francés de mi libro TALLER DE ESCRITURA Y MAGIA, con el título de ATELIER D´ECRITURE ET MAGIE. Si queréis leerlo en francés, por practicar o porque es vuestra lengua materna, lo podéis encontrar en Amazon en la página:
https://www.amazon.co.uk/dp/B072WDFPQ3





CHAPITRE I – LE TEMPS CYCLIQUE ET L’ÉTERNEL RETOUR DANS NOS HISTOIRES

Le temps vécu par nos ancêtres n’était pas le même que le notre. Alors que nous nous demandons où nous allons, comment sera le futur, nos ancêtres connaissaient bien les grottes et portes du destin et savaient que chaque hiver entraîne une époque de mort, et que chaque printemps, une autre de résurrection. La mort n’était pas conçue comme un final tragique, mais comme une partie supplémentaire de la vie, une transition d’un état à un autre.
Il existe de nombreux mythes dans lesquels le protagoniste est le temps, en particulier le temps cyclique, qui dirige l’agriculture et l’élevage. Nous allons en lire quelques-uns, et voir comment l’intérêt pour le temps a été reflété dans certaines légendes et œuvres littéraires. Et, le plus important, comment nous pouvons les utiliser pour écrire.

Qu’est-ce que le temps cyclique ?
On appelle temps cyclique quand une série d’évènements se répètent périodiquement. Il est très présent dans le mythe d’Isis et d’Osiris. Ces dieux étaient frères et formaient un couple heureux. Osiris aimait sa sœur depuis sa création dans le ventre de sa mère. Tous deux donnèrent beaucoup de dons et de cadeaux au genre humain comme l’architecture, apprendre à tisser, la civilisation… Isis était connue comme la Grande Magicienne et Osiris, qui était également le roi d’Égypte, comme le dieu de la végétation.
Seth, leur frère, se maria avec la déesse Nephtys, et il détestait et enviait Osiris. Un jour il lui prépara un piège. Osiris était beaucoup plus grand que le reste des dieux et Seth fit construire à sa taille un long coffre en bois noble avec des ornements magnifiques. Il organisa une fête et invita de nombreux dieux, et parmi eux, Osiris. Rapidement Isis, la plus intelligente des quatre frères, se méfia, et demanda à son mari de ne pas y aller. Mais Osiris ne prit pas au sérieux les avertissements de sa femme. Il arriva à la fête et, lorsque tous les invités avaient bu et s’étaient détendus, Seth plaça le coffre au milieu de l’enceinte. Ils commencèrent à plaisanter et Seth annonça qu’il offrirait le coffre à celui qui aurait la même taille. Les convives se placèrent dans le coffre les uns après les autres. Mais pour tous il y avait trop d’espace, il était trop large. Jusqu’à ce qu’arrive le tour d’Osiris. Il se plaça à l’intérieur et c’était la taille exacte de son corps. Dès qu’il fut dedans Seth referma le coffre, le scella et ordonna à ses serviteurs de le jeter au Nil.


(Extraído de TALLER DE ESCRITURA Y MAGIA. Autora: Patricia Sánchez-Cutillas. Traductora: Caroline Busquet).

domingo, 28 de mayo de 2017

ACERTIJO LITERARIO MAYO 2017



¿Quién es este personaje literario?

Un oráculo le amargó la vida.
Su padre es un tirano con él.
Cuando está solo, no para de hablar consigo mismo.
Vive en una torre.
Es príncipe.
Se hace muchas preguntas.
Su autor tiene nombre de utensilio de bruja y de transporte marítimo.

A pesar de su nombre, no ha visto mucho mundo.

(Creado por Patricia Sánchez-Cutillas)



¿Quieres asomarte a los talleres de escritura creativa?

http://www.talleresdeescrituracreativa.es
http://litarot.es

patricia@talleresdeescrituracreativa.es


Solución: Segismundo

domingo, 21 de mayo de 2017

¿Te gusta escribir?



¿Te gusta escribir?

Ya tienes la nueva edición revisada y con dos capítulos más que me ha hecho la editorial Corona Borealis. Lo puedes encontrar distribuida en tu librería más cercana.
Aquí te pongo el índice de contenido. Los ejercicios los llamo Elección artísticas, un término más lúdico que ejercicio o práctica.


Índice de contenido

 Todos somos artistas.
CAPÍTULO I
 Cómo dotar de alma a tus personajes
¿Cómo se construyen?.
Mostrar en vez de demostrar.
¿Qué nombre puedes poner a tus personajes?
Elección artística..
CAPÍTULO II
 Pon un punto morboso a tus personajes.
Elección artística.
CAPÍTULO III 
Lo que sueñan nuestros personajes.
Todo tiene su significado.
 La emoción y no la razón.
Los arquetipos y los elementos culturales.
No expliques.
La lógica del sueño.
 Elección artística.
CAPÍTULO  IV 
Las metáfora oníricas en la narración.
La actividad diurna o vigilia de los personajes.
Los estímulos externos.
Los personajes.
Los sueños sexuales
Las pesadillas.
La ausencia de moral.
Los sueños en la narración.
Elección artística.
CAPÍTULO V 
Narrar a través de los colores.
Negro.
Blanco.
Marrón.
Rojo.
Verde.
Azul.
Gris.
Rosa
Amarillo.
Elección artística.
CAPÍTULO VI
Los juegos literarios.
El juego de la oca.
El tarot y la baraja española
El castillo de los destinos cruzados.
El juego y la literatura.
Juegos literarios.
Elección artística.
CAPÍTULO VII
El diálogo.
¿Cómo tiene que ser un diálogo?
Diferencias entre el diálogo directo y el indirecto.
La forma de hablar de los personajes.
Elección artística. 
CAPÍTULO VIII
El olor en nuestras historias.
La importancia del olor.
Las descripciones en El perfume
Cómo describir olores.
Elección artística.
CAPÍTULO XIX
Los bestiarios
¿Qué son los bestiarios?
El cuerpo. 
Las características y el comportamiento.
El hábitat.
La alegoría.
Los bestiarios y los libros.
Elección artística. 
CAPÍTULO X
La magia de los cuentos de hadas.
Aprende a interpretar su mensaje.
Los argumentos según los Hermanos Grimm.
Análisis del cuento Hermanito y Hermanita.
El simbolismo.
Los números.
Los ataques de la madrastra.
Los personajes.
La victoria del amor y de la cohesión.
El collar de oro.
La suplantación.
La justicia.
Los cuentos de hadas en las obras actuales.
Elección artística.
Bibliografía.