domingo, 15 de enero de 2017

Mitología para curiosos, de Patricia Sánchez-Cutillas


Aquí os pongo unas líneas de mi libro Mitología para curiosos

En concreto sobre la interpretación del mito de Psique y Eros.

La influencia del mito en algunas obras literarias

Psique y Eros procede de la literatura oral pero fue recogida por Apuleyo en su obra El asno de oro.
El asno de oro narra las aventuras de Lucio, un joven de clase alta obsesionado con la magia. La práctica de la magia le lleva a convertirse en burro cuando estaba intentado convertirse en ave. Con su nueva forma, Lucio puede conocer los bajos fondos de la sociedad greco-romana. La novela es divertida e irreverente y a la vez nos descubre el mundo de los esclavos y los desarraigados de la sociedad. Es un anticipo de la novela picaresca, ya que es la primera obra del mundo greco-romano que nos habla de las malas condiciones de vida de las clases bajas.

Al argumento principal son las aventuras de Lucio y en ellas están hilvanadas otras narraciones como la historia de Psique y Eros. Lucio, ya convertido en burro, está al servicio de unos ladrones que han raptado a una joven rica. La cocinera de los secuestradores, para entretener a la joven, le cuenta la historia de Psique y Eros y Lucio, desde su condición de animal, la escucha.
Este mito, a pesar de su antigüedad, pervive hasta hoy; no solo la historia en su forma más pura sino con los distintos disfraces que toma.

Cumbres borrascosas recoge el mito de Psique y Eros. Es la historia de una pasión amorosa, desde sus comienzos en la infancia hasta más allá de la vida, una vez muertos. Catherine Earnshaw vive desde pequeña con un niño que su padre ha recogido, llamado Heathcliff. Ambos se crían juntos y el amor crece con ellos. Pero cuando llegan a la juventud, Catherine escoge a otro hombre para casarse, a Linton. Piensa que va a ser más feliz con él, ya que le proporciona una vida estable, con cierto nivel económico y social. Catherine ha negado la dimensión espiritual de sus sentimientos por Heathcliff, lo ha traicionado y se ha traicionado a sí misma. Entenderá, demasiado tarde, que junto a Linton jamás podrá ser feliz.
Catherine Earnshaw llega a decir:

No sé de qué están hechas las almas, pero sí sé que la suya y la mía son exactas; y la de Linton, sin embargo, es diferente, tanto como el abismo que separa a un rayo de luna de un relámpago o a la escarcha del fuego". "Nelly, ¡yo soy Heathcliff! Está siempre en mis pensamientos: no es que sea un placer mayor que el que soy yo para mí misma, es simplemente parte de mi ser.


Cumbres borrascosas, Emily Brontë

Catherine morirá pronto. Y Heathcliff decide vengarse en los descendientes de las dos familias que le han hecho tan desgraciado y que le han negado el amor de ella.

Heathcliff fracasará en su intento de acabar con los Earnshaw y los Linton, representantes respectivamente de la pasión destructiva y la mansedumbre en claro paralelismo con sus casas: Cumbres borrascosas, en el páramo, y la Granja de tordos, en el valle. Muerto Heathcliff, la naturaleza, que antes ha mostrado su capacidad destructiva, exhibirá ahora su capacidad regeneradora, y el amor tendrá una nueva oportunidad.

El amor y la literatura, Martín Casariego Córdoba

Heathcliff siente que no puede vengarse, muere y va a reunirse con Catherine. Heathcliff representa en la obra la parte destructiva de Afrodita: el rencor, la venganza, la soberbia... Pero esta diosa, como ya hemos dicho, también es la conciliación de los contrarios. Al final, la historia termina con el amor: el amor de los dos jóvenes en la Tierra y el amor de Catherine y Heathcliff, ya muertos, pero que ya ha adquirido una comprensión y una dimensión espiritual.

En Ana Karenina, Tolstói nos muestra una relación parecida a la de Psique y Eros: el amor entre Kitty y su marido. Kitty tiene que superar su pasión por el Conde Vronsky para darse cuenta de que está enamorada de otro hombre. Paralela a esta relación aparece la de Ana Karenina con el Conde Vronsky. Es una relación basada en la pasión física. Ella lo da todo por él. Pero Vronsky, al igual que Eros en el momento de su huida, no está preparado para tanto compromiso, aún es inmaduro. Mientras a Ana le cierran todas las puertas de los salones de la alta sociedad porque ha abandonado a su marido por el Conde, Vronsky sigue haciendo su vida social y no apoya a la mujer que se supone que ama. Ana, sola y sin ninguna otra salida, acaba tirándose a la vía del tren. Él comprenderá, ya demasiado tarde, lo que ha perdido.

En La dama de las camelias, de Alejandro Dumas (hijo) también se puede encontrar este mito. Margarita es una cortesana acostumbrada al lujo. El joven Armando Duval se enamora de ella y le pide que se vayan a vivir juntos. Margarita, en este caso Eros, acepta el compromiso de amor y renuncia a lo material, ya que Armando no dispone de mucho dinero. El padre de Armando se presenta ante Margarita, sin que él lo sepa, para pedirle que deje a Armando. Margarita hace su renuncia por amor. La historia se queda en el Hades, en el infierno, no evoluciona a un final feliz, porque Margarita muere.

La diosa Afrodita

En la historia de amor de Psique y Eros, Afrodita, el tercer personaje, aparece en la historia casi con más frecuencia que Eros.

Afrodita es la diosa de la belleza y del amor. Simboliza la fuerza del amor sin ningún límite social o moral. Es una fuerza que arrastra, que no es estable ni duradera.

Una vez al año, tanto ella como el resto de las diosas se bañaban en la Laguna Estigia y recuperaban su virginidad. Esto simbolizaba que ninguna de las aventuras pasadas les había dejado huella, y también que recuperaban el poder y la independencia emocional.
Todas las diosas eran hermosas. Lo que diferenciaba a Afrodita de las demás era la gracia, el encanto. Ella tenía un ceñidor mágico que la hacía irresistible. Las otras diosas se lo pedían prestado con frecuencia para recuperar el amor de sus parejas.
Es la única diosa griega a la que se puede ver desnuda.



Mitología para curiosos, Patricia Sánchez-Cutillas